Reacción brasileña al PRISM plantea cuestiones acerca de la regulación y la gobernanza de la red

by Digital Rights LAC on agosto 27, 2013

CC BY (ZIGAZOU76)

La reacción del gobierno brasileño, antes mismo de ser revelado el espionaje en el Consejo de Seguridad de la ONU, ofrece interesantes perspectivas acerca del futuro de la regulación y de la gobernanza global de la Internet.

Por Carlos Affonso Souza*

Aún es temprano para decir cuál será el impacto real de las revelaciones hechas por el ex- técnico de la CIA, Edward Snowden, sobre la existencia de programas puestos en marcha por el gobierno de EE.UU., para la vigilancia de las comunicaciones en Internet. Impresionados por la magnitud del programa de espionaje en la red, gobiernos de todo el mundo se apresuraron a emitir billetes de repudio a la conducta del gobierno de los Estados Unidos, exigiendo que la práctica fuera interrumpida y se proporcionaron aclaraciones.

Brasil ha representado, de acuerdo con información divulgada, un papel destacado en el escenario de los países monitoreados. No sólo por ser uno de los países que recibieron mayor atención del espionaje estadounidense, sino también por las reacciones iniciadas por el gobierno brasileño.

Con respeto a la vigilancia de las comunicaciones de los brasileños, además de las grandes cantidades de datos que han sido recogidos, ha ganado importancia en la prensa la filtración de un documento ultra secreto (“Top Secret”) del gobierno de los Estados Unidos que reveló el espionaje de las comunicaciones electrónicas de los representantes del gobierno de Brasil en el Consejo de Seguridad de la ONU en 2010. El interés de la vigilancia consiste en descubrir como Brasil, y otros países por igual espiados, como Francia, México y Japón, votarían sobre una propuesta de sanciones del Consejo de Seguridad contra Irán debido al desarrollo de su programa nuclear

El documento narra el espionaje realizado por el gobierno americano como un éxito silencioso por la representación de los EE.UU. ante las Naciones Unidas, ya que el conocimiento de cómo los diferentes países podrían votar en la reunión del Consejo ha garantizado a los Estados Unidos el acceso a la información que permitió trazar una estrategia más adecuada, con una amplia ventaja sobre otros representantes en el Consejo.

La reacción del gobierno brasileño, antes mismo de ser revelado el espionaje en el Consejo de Seguridad de la ONU, ofrece interesantes perspectivas acerca del futuro de la regulación y de la gobernanza global de la Internet.

Además de repudiar la conducta del gobierno de EE.UU., entre las primeras declaraciones del gobierno brasileño ha surgido el impulso de votar en el Congreso el proyecto de ley llamado Marco Civil de Internet. Este proyecto trata de los derechos fundamentales de los usuarios de la red en Brasil, en especial disposiciones relativas a la libertad de expresión, privacidad, neutralidad de red y de la actividad del gobierno en Internet.

Nacido de la primera iniciativa para discutir un proyecto a través de la red en el país, el Marco Civil llegó al Congreso en 2011. Por más de siete veces intentaron votar su texto en la Cámara de Diputados, pero la existencia de divergencias, sobre todo acerca del artículo sobre el principio de neutralidad de red, impidió la votación.

La asociación hecha por el gobierno entre los escándalos relacionados con el programa estadounidense de vigilancia de las comunicaciones y el Marco Civil se basa en dispositivos del proyecto que abordan la privacidad en la red. En concreto, el Marco Civil trae algunos avances para el tratamiento del tema en Brasil, poniendo de relieve al menos tres puntos.

Inicialmente, el Marco Civil representa un gran avance en el tratamiento de la privacidad en Brasil por ser una ley que, aunque de naturaleza de principios, trata el tema con un enfoque en las relaciones mantenidas a través de la red. Esto es importante porque la protección de la privacidad y de los datos personales en Brasil se basan en la Constitución, pero las leyes infra-constitucionales tratan el tema de una manera muy general (como hace, por ejemplo, el Código Civil) o escasa (como el Código de Defensa del Consumidor, que se centra en la creación de bases de datos de los consumidores). Las peculiaridades de la recogida, almacenamiento, tratamiento y acceso por parte de terceros de los datos personales en la red exigen una protección específica.

El Marco Civil, en su artículo séptimo, establece también el llamado principio de finalidad, fundamental para el sistema de recogida y tratamiento de datos en la red. De acuerdo con este principio siempre se debe informar acerca de la razón que justifica la recogida de datos personales, siendo la entidad que recoge y almacena los datos responsable por su uso únicamente de acuerdo con la motivación informada. Este principio tiene como objetivo preservar una relación de confianza y transparencia entre la persona que tiene recogido sus datos y la entidad responsable de la recogida y almacenamiento de los datos, mientras que restringe el tratamiento a los fines mencionados.

Por último, el Marco Civil establece que los datos personales son inviolables, salvo por orden judicial. Este dispositivo es muy importante para evitar que se acceda a los datos personales sin la solicitud de contraseña mediante la revisión judicial adecuada en cuanto al fondo, especificidad y aprovechamiento de la información.

Más recientemente, y con base en las sucesivas revelaciones sobre el programa de espionaje del gobierno de EE.UU., el Ministro de Comunicaciones reveló que se sugirió un cambio en el texto del Marco Civil para que los datos personales de los brasileños fueron tratados preferentemente en Brasil. Esta medida, que tiene por objeto facilitar el acceso a los datos para la instrucción de las demandas, puede tener efectos complejos para el funcionamiento de los distintos servicios en Internet. Expertos han criticado la medida, pero el gobierno parece decidido a llevar adelante la propuesta en respuesta a las revelaciones hechas por Edward Snowden.

Ya en el escenario mundial de la gobernanza de Internet, representantes del gobierno señalaron que el papel de los EE.UU. debería ser revisado, con especial hincapié en el papel del gobierno de EE.UU. en la ICANN (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers) y la necesidad de construir una sociedad más diversa e internacional.

Según lo indicado, todavía es temprano para tener una visión completa de los efectos que las revelaciones sobre el programa de espionaje de EE.UU. tendrán en la regulación y en la gobernanza de la red. Pero es importante no perder de vista cómo los países de América Latina, y en el caso de Brasil, reaccionarán y aprovecharán el momento para repensar sus leyes y acciones en el escenario global.

El ex-presidente de la Autoridad de Protección de Datos Personales de Italia, Stefano Rodotá, dijo que la situación ha demostrado que Europa, debido a las revelaciones sobre el espionaje EE.UU., había perdido la soberanía sobre los datos de sus ciudadanos.

Los próximos capítulos de esta novela demostrarán si Brasil va a saber aprovechar el momento para avanzar en la defensa de los derechos fundamentales en la red. En última instancia, lo que está en juego es una oportunidad para que países en todo el mundo puedan reafirmar su compromiso con la defensa de los derechos de sus ciudadanos y, más concretamente, de la privacidad. La complacencia con el espionaje de lado a lado, facilitado por Internet, sería un duro golpe para la protección de los derechos fundamentales y el futuro de Internet como una red que potencia la libertad.

*Carlos Affonso Souza
Profesor de la Escuela de Derecho de la Fundación Getulio Vargas