Internet y Democracia: Las Manifestaciones de Junio en Brasil

by Digital Rights LAC on septiembre 19, 2013

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En las manifestaciones de junio, la información en línea fue el factor clave para cambios de actitudes ya sea de los medios tradicionales y del grande publico como también del sistema político. Como ya sostuvimos, el punto de transición que ha llevado las masas a las calles fue la denuncia, a través de las redes sociales, de represión policial gratuita contra manifestantes.

Por Eduardo Magrani y Mariana Valente *

Las conocidas manifestaciones de junio en Brasil tuvieran un período de incubación que remonta a agosto de 2012. Fue cuando la alcaldía de la ciudad de Natal, en el noreste de Brasil, anunció un aumento de R$0,20 en el valor de los billetes de autobús, aumento contra el cual aproximadamente dos mil personas salieron a las calles, provocando su revocación. El episodio se caracterizó por la atención de los medios de comunicación y la represión policial, marcando el tono de las manifestaciones que surgieron en el país en el primer semestre de 2013, y estalló dramáticamente en junio, entonces encabezadas por el Movimiento Pase Libre (MPL).[1]

El MPL estuvo por delante de una serie de demonstraciones en distintas regiones de Brasil estallando en la ciudad de São Paulo, en respuesta a un aumento, en el día 2 de junio, de la tasa de transporte (autobús, metro y tren de cercanías) en el municipio, de R$ 3,00 hasta R$ 3,20. Las tres primeras protestas ocurrieron en los días 6, 7 y 11 de junio, y fueron reprimidas con brutalidad policial, lo que resultó en heridos en ambos lados – manifestantes y policías. Los principales medios de comunicación no dudaron en adoptar claramente una postura anti-protesta: las palabras “vándalos”, “alborotadores” y “vandalismo” se repitieron al agotamiento. Un editorial de un importante periódico de São Paulo ha llegado, en un primer momento, a pedir  más represión policial.

El punto de inflexión en la opinión pública tuvo lugar a partir del 13 de junio, cuando la fuerza de choque de la Policía Militar de São Paulo reprimió violentamente los miles de manifestantes y periodistas, a veces en respuesta a ataques y a veces no, y fue en Internet dónde las informaciones empezaron a surgir: era lo suficiente como para estar en línea para ver algunos reportes de violencia policial gratuita, con el fin de aclarar la distancia entre las versiones de los principales medios de comunicación y las versiones de los manifestantes luego organizados en torno a los medios independientes en la red.[2]

Fue entonces, en los días siguientes que las protestas ganaron la adhesión masiva a lo largo del país [3] y las pautas fueron ampliamente diversificadas. La imprenta tradicional empezó a reportar las protestas con un entusiasta discurso de aliento, repitiendo enfáticamente, entonces, la palabra “pacífico”.

Los periódicos y formadores de opinión intentaron explicar lo que deseaban los manifestantes. Una cosa era cierta: las protestas no se limitaban más al aumento de la tasa de transporte. Surgieron maneras de hacer el monitoreo de las actividades en línea, cada cual ofreciendo su análisis gráfico. La plataforma CausaBrasil supervisó las actividades en las redes sociales en dicho período (desde el día 16 de junio),[4] indicando la prominencia en el mes de junio, de las pautas(i) precio de los billetes, con importancia reducida al largo del mes, (ii) gobierno Dilma Rousseff, pauta creciente al largo del mes, (iii) reforma política, (iv) PEC37,[5], con destaque en el día 26 de junio y (v) democracia, pauta que se ha mantenido relativamente constante al largo del monitoreo. Acerca de las dichas causas, se observan como factores estructuradores de este período de revueltas un sentimiento de falta de confianza en el sistema político representativo tradicional y en las organizaciones partidarias, bien como el deseo por nuevas formas de participación política y la expansión de las esferas democráticas, así como la insatisfacción con la insuficiencia y parcialidad de la cobertura de los medios de comunicación tradicionales.

Al final de junio, el ritmo de las protestas enfrió. La presidenta de la república, Dilma Rousseff, hizo un pronunciamiento público el 21 de junio, intentando hacer frente a las demandas que todavía parecían incomprensibles. Los mensajes: una presión para que el Congreso aprobase una propuesta del Ejecutivo que ya había sido rechazada, con el fin de destinar recursos de la explotación de petróleo hacia la educación, y una constituyente para promover reforma política. Los días que siguieron fueran tomados por el debate de constitucionalistas acerca de la importancia de la reforma, que al final no prosperó. [7] Ya la llamada por los royaltes fue parcialmente acepta por el Congreso.[8] Pero los principales logros de las manifestaciones fueron los que se dieron en las demandas iniciales, cuando todavía estaban encabezados por el MPL: la movilidad urbana. En más de 100 ciudades del país, la tasa fue efectivamente reducida. [9]

Brasil ha pasado desde entonces a formar parte de la lista de países que, desde 2011, han sido escenario de grandes manifestaciones, orquestadas por Internet y debatidas y difundidas en las plataformas en línea. Buscar similitud entre los motivos de las protestas de Brasil y del resto del mundo es, sin embargo, infructuoso; Brasil pasa por un momento muy propio, en términos de desarrollo económico, social y político-institucional. Pero algo que sin duda conecta dichas manifestaciones es el papel de las nuevas tecnologías en la articulación de los movimientos sociales, protestas y manifestaciones y, sobre todo en la capacidad efectiva de estas tecnologías para fines de cambio social e impacto político.

Internet e información: redes sociales y medios alternativos

No hay dudas de que Internet ha sido la principal herramienta para difundir informaciones sobre las protestas. Una investigación realizada el 20 de junio en Río de Janeiro reveló que 91% de los encuestados se informó sobre las manifestaciones por las redes sociales.[10] Facebook, particularmente, ha servido no sólo para la organización de eventos, sino también como una plataforma para la difusión a través de páginas y comentarios personales. Era común la existencia de una única página del evento para cada ciudad, que se actualizaba con cada nueva protesta. También surgieron páginas de eventos alternativas para una misma protesta, con sus propias discusiones internas. Por lo tanto, más que una plataforma de movilización, Facebook fue, durante las manifestaciones, un espacio de amplio debate, con potencial para el choque de argumentos y la maduración de los discursos.

En las manifestaciones de junio, la información en línea fue el factor clave para cambios de actitudes ya sea de los medios tradicionales y del grande publico como también del sistema político. Como ya sostuvimos, el punto de transición que ha llevado las masas a las calles fue la denuncia, a través de las redes sociales, de represión policial gratuita contra manifestantes.

Para organizar el flujo de fotos y videos que se subieron a las redes, se han puesto de relieve algunos perfiles personales y principalmente grupos de medios de comunicación alternativos. Lo más grande de ellos fue el grupo Midia Ninja. Abreviatura libre en portugués para Narrativas Independientes, Periodismo y Acción, el grupo fue creado por personas ya involucradas en iniciativas de producción en red (del colectivo Fora do Eixo), en 2011. Agregando texto, fotografías y videos de colaboradores que participan en las manifestaciones, conectados principalmente a través de sus teléfonos móviles, y haciendo la difusión del material a través de Twitter y Facebook, el Mídia NINJA capturó la atención de los internautas y tuvo contenido reproducido por los medios tradicionales. Durante las manifestaciones, el livestreaming fue visto como si fuera un programa de televisión, y mostraba perspectivas en tiempo real, crudas y sin ningún tipo de edición, alternativas a las imágenes tomadas desde helicópteros hechas por periodistas alejados del calor de los eventos. [11] [12]

El Midia NINJA adoptó un perfil activista y conectado a las agendas sociales, centrándose en la represión policial, y tal fue la respuesta y la adhesión al modelo (actualmente hay más de 200.000 seguidores en su página de Facebook) e incluso la crítica a él (líderes del grupo fueron duramente cuestionados en un importante programa político nacional, el Roda Viva), que sólo se puede concluir por una demanda latente de información alternativa en Brasil, en un formato menos jerárquico y más descentralizado. Una calle de doble sentido entre el informante y el informado se observa también en las relaciones entre los medios alternativos y los medios tradicionales, en la medida que se decodifican esos mensajes, sobre todo en forma de crítica, por los medios de comunicación alternativos, que también dieron los subsidios a la información de los medios tradicionales.[13]

Potencialidades y bloqueos

La capacidad de Internet para servir de caja de resonancia de las demandas y opiniones de los ciudadanos se pudo observar en todo su potencial actual durante las manifestaciones de junio. Quizás como nunca antes, las manifestaciones se impusieron casi como único sujeto, algo impresionante para un espacio descentralizado, y los espectros políticos de la discusión oscilaban entre los extremos. Sin embargo, también se hizo evidente que, como en debates anteriores a estos acontecimientos, el potencial de este espacio como una extensión de la esfera pública encuentra límites claros a la arquitectura de los espacios privados de interacción en la red y en la case infinita posibilidad de vigilancia que Internet abre.

En el primer caso, nos referimos a la llamada filter bubble,[14] estado engendrado por la acción de los algoritmos que seleccionan la informaciones a las que el usuario tiene acceso, con su consiguiente aislamiento a las posiciones ideológicas y culturales. Los espacios privados de interacción, como el Facebook, mientras ofrecen una experiencia personalizada para el usuario, que le mostrará la información obtenida, por ejemplo, desde otros usuarios añadidos recientemente a su red o con los cuales mantiene más interaccion, estarían formando burbujas poco porosas a una diversidad de opiniones que caracteriza dicho potencial de mejora de nuestra democracia. Hay que atender también al control sobre el contenido y actuación de los usuarios en estas redes sociales, control implementadas a través de términos de uso aplicados de forma unilateral y sin posibilidad de apelación.[15] Hubo numerosos informes de desaparición de publicaciones y bloqueo de páginas y de usuarios por alegado uso anormal o violación de los términos.[16]

Por otro lado, las manifestaciones de junio ocurrieron casi simultáneamente con el escándalo Edward Snowden, que llevó a la esfera pública algo que antes se estaba debatiendo en esferas especializadas: la gran cantidad de datos personales que producimos y ofrecemos en la red, y cómo estos datos han sido tratados como públicos. El control estatal de contenidos y organización en línea puede evidentemente tener el poder para intimidar y limitar el florecimiento de movimientos de la sociedad civil. La ABIN, Agencia Brasileña de Inteligencia, habría declarado, durante las protestas, hacer monitoreo de redes sociales para buscar informaciones públicas, incluso WhatsApp (aplicación de comunicación cuyos mensajes no pueden ser considerados público).[17] Además, la reciente detención de tres directivos de la página en Facebook de los Black Blocs – grupo anarquista que sirvió en el frente de las manifestaciones, a menudo mediante la violencia – en el 4 de septiembre, por conspiración armada e incitación al delito, parece ser que solamente sobre prueba administrar la página, fue sólo la evidencia más clara de que el monitoreo es realidad en el país.

La apropiación del debate acerca de estos bloqueos es esencial para el movimiento social y el teórico interesados en expandir el potencial de emancipación de Internet y el desarrollo de los flujos de exigencias que lleguen hacia el sistema político. ¡Para empezar, Marco Civil y Ley de Protección de Datos personales ahora!

* Eduardo Magrani y Mariana Valente son profesores e investigadores del Centro de Tecnología y Sociedad (CTS) en FGV Direito-Rio

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[1] Fundado en el año de 2005, en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, el MPL se estructuró para reclamar la tarifa cero en el transporte para los estudiantes. Mientras organizaban manifestaciones contra el aumento de los valores de transporte en las ciudades de diferentes regiones de Brasil y expandían, por el territorio nacional, de manera estructurada, pero independiente de partidos y cualquiera entidad, las reclamaciones del movimiento cada vez más estaban dirigiéndose a una tarifa cero, mediante la apropiación del tema de la movilidad como un derecho social y una necesidad primaria de la vida en las grandes ci­udades. “El MPL no tiene fin en sí mismo, debe ser un medio para la construcción de otra sociedad. Del mismo modo, la lucha por el pase libre para los estudiantes no tiene un fin en sí mismo. Es el instrumento inicial de debate sobre la transformación de la concepción actual de transporte urbano colectivo, rechazando la concepción de comercialización del transporte, y abriendo  la lucha por el transporte público, gratis y de calidad, como un derecho conjunto de la sociedad; por un transporte colectivo ajeno al sector privado, bajo control público (de los trabajadores y usuarios).”(Carta de principios del Movimiento Pase Libre).

[2] Se ha difundido en Internet el grito por la “revuelta de vinagre” – convirtiéndose en mártires de las protestas de junio, manifestantes fueron detenidos por posesión de vinagre, que sirve para minimizar los efectos del gas lacrimógeno. Los Memes fueron creados, manuales de defensa y hasta de etiqueta en manifestaciones eran compartidos en la red. Facebook se convirtió en la principal herramienta de queja, debate y organización de las manifestaciones.

[3] Las estimaciones más conservadoras determinan la participación, sólo en el 17 de junio, de 300.000 personas en todo el país. Las cifras han sido controvertidas por muchas personas en las redes sociales. En el día 20, incluso después de varios logros en el sector del transporte, la prensa dijo que 1,4 millones de personas estaban en las calles.

[4] La metodología del CausaBrasil consiste en el monitoreo las redes sociales Seekr, Facebook, Twitter, Instagram, YouTube y Google+ a través de hashtags pre-registrada, en relación con las protestas, y enumerados en el archivo público que está abierto a las sugerencias de los ciudadanos.

[5] La Propuesta de Enmienda Constitucional proponía limitar los poderes de investigación criminal a las policías civil y federal, con el principal efecto de alejar dicho poder del ministerio publico. De manera informada o no, la PEC37 fue utilizada como bandera para demandas contra la corrupción, de la idea de que el Ministério Público tiene un papel clave en las investigaciones contra funcionarios públicos.

[6] Otras directrices relevantes fueron las acciones de la policía en los primeros días de las manifestaciones de junio, y la Copa Mundial, en los últimos días.

[7] La “constituyente exclusiva” fue sustituida por la idea de un plebiscito, que finalmente fue reemplazado por la creación de un grupo de trabajo, la Cámara de Diputados, que presentará una propuesta hasta octubre para un posible votación simultáneo con las elecciones de 2014 (Las manifestaciones de junio  resucitaran la reforma política).

[8] Fue aprobado el proyecto de ley (con la posterior publicación de la ley en el 9 de septiembre) que determina que el 75% de las regalías a pagar por las empresas para el gobierno por la exploración petrolera de pre-sal se debe asignar a la educación, y el 25%, a la salud, además de,  en la misma proporción, lo que equivale al 50% del Fondo Social creado por la ley anterior.

[9] Ver artículo de Ermínia Maricato en el periódico Carta Maior del día 04 de septiembre de 2013, con evaluación de las diversas victorias de las protestas, sobre todo desde el punto de vista de la movilidad urbana.

[10] Investigación realizada por Clave de Fá Investigaciones y Proyectos, Aham! Interactiva y Plus Marketing, em el 20 de junio de 2013.

[11] Es evidente que también había periodistas de los principales medios de comunicación en la multitud, y hubo varios incidentes que involucran agresiones y detenciones estos periodistas, especialmente en el 13 de junio.

[12] La herramienta: las “unidades móviles”, consistentes en un ordenador portátil en la mochila (y posiblemente otros a servir como una batería), conectado a 3G o wifi de alguien del barrio, que se une con el teléfono móvil. Para cargar el aparato, el equipo tiene a menudo depende de la buena voluntad de los comerciantes y vecinos. En medio de remolino, del Estadão.com.br  el 6 de Julio de 2013, y Guerra de Memes, de La Revista Piauí de julio 2013.

[13] Una pequeña controversia se estableció como uno de los principales periódicos de Brasil afirmó que la encuesta indicaba que el 80% de los enlaces compartidos con referencia a las protestas se originaba de vehículos tradicionales. La declaración, nuda y cruda, ignoraba que la referencia a las noticias eran muchas veces hechas de manera critica y también el hecho de que el tipo de material proporcionado por la prensa alternativa no era siempre en forma de enlaces compartibles. Vea el artículo aquí, y una crítica aquí.

[14] La referencia clave para este tema es el libro The Filter Bubble, de Eli Pariser, publicado por la editora Penguin en 2011.

[15] Cuando Lawrence Lessig, en 2005, atrapó atención, en su libro Code, para los riesgos desde el punto de vista democrático de un mundo en el que el código seria un instrumento de regulación, él todavía no era capaz de predecir que herramientas que permiten la interacción intensiva, como las redes sociales, podrían ser extremadamente antisociales en este sentido.

[16] Una de las quejas más comunes de los movimientos sociales proviene de los movimientos feministas, que a menudo tienen materiales y paginas bloqueados por utilizaren imágenes del cuerpo femenino. Como una de las directrices de las manifestaciones derechos LGBT y reproductivos, el fenómeno ocurrió con frecuencia durante las jornadas de junio.

[17] Vea ABIN monta red para monitorear Internet, publicado en Estadao.com.br en el 19 de junio de 2013.